Tres días bastan para ver lo mejor de Vancouver sin prisas. Aquí tienes un plan relajado que suele sugerir nuestro concierge — ajústalo a tu ritmo y a tu grupo.
Día 1 — la ciudad. El malecón de Stanley Park, el mercado de Granville Island y el histórico Gastown. Un tour privado lo cubre puerta a puerta en unas cuatro horas; añade el puente de Capilano si aún tienes energía.
Día 2 — las montañas. La ruta Sea-to-Sky a Whistler, con paradas en Shannon Falls y la góndola. Un tour privado de día completo lo hace sencillo — sin conducir, sin estacionar.
Día 3 — tú eliges. Capilano y Grouse en el North Shore, una excursión a Victoria y Butchart Gardens, o la ruta del vino de Kelowna. ¿No sabes cuál va con tu grupo? Pregunta a nuestro concierge gratis.